Los proyectos de energía renovable en América Latina han mostrado una notable resiliencia durante la pandemia de la covid-19, si se los compara con otros sectores de infraestructura. Después de superar las dificultades de oferta al comienzo del año (debido a la detención temporal de las fábricas), la construcción de proyectos de energía solar y eólica no ha experimentado las paralizaciones que han afectado a otras industrias.

A medida que nos adaptamos a la nueva normalidad, nos esforzamos en aplicar las mejores prácticas para asegurar la salud y la seguridad de los trabajadores. En este artículo compartimos lo que hemos aprendido y cómo la covid-19 ha demostrado, una vez más, la fortaleza del sector de la energía renovable, aun en medio de una crisis sanitaria global.

Aprender de la experiencia de otros

Para todo el mundo la pandemia es una situación inédita, pero eso no significa que vamos a reinventar la rueda. En Atlas tenemos fuertes relaciones en todo el mundo y las estamos aprovechando. Gracias a nuestros proveedores en China y nuestros experimentados contratistas europeos, hemos aprendido de los países en los que ya se ha pasado lo peor de la pandemia y hemos adoptado sus protocolos como punto de partida para poner en práctica los mejores estándares de seguridad en América Latina.

Protegemos a nuestros trabajadores

Por su misma naturaleza, en los sitios en donde se ejecutan los proyectos de energía renovable es fácil adoptar las medidas de distanciamiento entre las personas. Las turbinas eólicas se disponen con varios cientos de metros entre ellas en espacios vastos y abiertos, y la más pequeña de nuestras plantas solares mide decenas de hectáreas. Esta realidad nos ayuda a mitigar los riesgos de contagio.

Pero confiar en las ventajas de la naturaleza no es suficiente. Para mantener protegidos a nuestros trabajadores, hemos tenido que identificar y controlar muchos factores de riesgo, presentes aun antes de que los trabajadores lleguen al sitio de la construcción.

En este sentido, hemos adaptado los medios de transporte de nuestros trabajadores y contratistas para asegurar que se mantenga la distancia entre las personas. También hemos aplicado métodos profundos y diarios de limpieza y desinfección de los vehículos.

Una vez que los trabajadores llegan al sitio de la construcción, organizamos reuniones diarias en las que discutimos temas relacionados con la covid-19. El objetivo es asegurarnos de que todos estén conscientes de los protocolos de seguridad y dar a los trabajadores la oportunidad de aclarar cualquier inquietud sobre su salud. Además, tomamos medidas para identificar cualquier síntoma relacionado con el coronavirus, como medir la temperatura corporal y realizar cuestionarios para identificar a los trabajadores que hayan estado en contacto con alguna persona expuesta al virus.

Como sabemos que muchos infectados son asintomáticos, somos muy estrictos en proteger a nuestro personal. Por ello revisamos minuciosamente todas las operaciones de nuestra cadena de producción, para suprimir cualquier contacto físico con los proveedores. En los sitios de construcción desinfectamos las áreas comunes y proveemos a nuestros trabajadores con equipo de protección, que incluye máscaras y guantes. Tal como se hace en otros lugares, estamos explorando la posibilidad de ofrecer pruebas remotas de detección de virus, que darían una protección adicional a nuestros trabajadores.

Nuestros sitios de construcción siempre han sido tecnológicamente avanzados, pero en estos tiempos difíciles estamos llevando las cosas un paso más allá. Un ejemplo son los “paseos virtuales de seguridad”, con los cuales nuestros supervisores pueden ahora evaluar, a distancia y por video, el desempeño de los trabajadores, así como su cumplimiento de las medidas de seguridad sanitaria.

Adicionalmente, hemos separado a los trabajadores por grupos, lo que minimiza las interacciones y permite poner en cuarentena a pequeños grupos en caso de que se reporte alguna infección: una manera eficiente de trabajar aun durante la pandemia.

Combatimos la información confusa

Uno de los asuntos más difícil enfrentados por las autoridades sanitarias ha sido asegurar que la población esté adecuadamente informada y desmentir los mitos acerca de la transmisión, el diagnóstico y el tratamiento de la covid-19. Para nosotros la correcta información es un asunto muy importante, porque queremos que todos los participantes e interesados en nuestras operaciones estén alineados en lo que concierne a cómo identificar y mitigar los riesgos de la covid-19.

Nuestro personal médico tiene un papel clave en comunicar a los trabajadores la información acerca de la enfermedad y en asegurar que comprendan que las precauciones que toman en el trabajo son también necesarias fuera de él para proteger a sus familias. Además, nuestro personal de enlace con las comunidades en las que operamos ha producido material con información confiable que comunicamos por medios y redes sociales.

Trabajamos juntos como un ecosistema

No trabajamos en un silo, y en estos tiempos difíciles hemos aprendido que los canales de comunicación abiertos son claves para alcanzar las metas. La generación de energía renovable tendrá un papel clave en la transformación económica que vendrá después de la pandemia, y nos corresponde cumplir nuestros compromisos con los proyectos. Nuestros estrechos lazos con autoridades locales, con las comunidades donde operamos y con nuestros contratistas han sido vitales, y hay un común entendimiento de que necesitamos trabajar juntos mientras nos adaptamos a la nueva normalidad.

Hemos visto reacciones positivas por parte de nuestros contratistas, que nos han hecho sugerencias y recomendaciones basadas en su experiencia. Este giro hacia la búsqueda de modelos y el intercambio de conocimiento ha dado como resultado la creación de mejores prácticas que van más allá de lo exigido por la legislación, y que servirán para aumentar la resiliencia en la industria.

Por su parte, las autoridades locales, conscientes de la necesidad de salvaguardar los empleos así como la salud de sus comunidades, han facilitado la transferencia de conocimiento entre las empresas que operan en sus jurisdicciones, para apoyar la culminación de proyectos que traerán tanto empleo como energía limpia a la población. Creemos que este nuevo foco en la cooperación permanecerá y ayudará a mejorar la eficiencia de la industria.

Avanzar por la curva de aprendizaje

Vivimos tiempos sin precedentes, y todavía nos estamos adaptando. Sin embargo, nuestra experiencia nos enseña que, al menos en lo que respecta al sector de la energía renovable, los impactos de la covid-19 pueden ser gestionados con éxito, hasta el punto de que no prevemos ningún obstáculo en la ejecución de los proyectos en los meses por venir. En este sentido, el mundo puede seguir invirtiendo en los proyectos de energía renovable que crean cientos de miles, e incluso millones, de empleos.

La demanda de energía renovable sigue siendo grande en América Latina, y al aplicar los mejores estándares de la industria para proteger a la gente de la covid-19, aseguramos la sostenibilidad de nuestros proyectos en los muchos años por venir.

FUENTE
Entrevistas a ejecutivos de Atlas Renewable Energy, mayo 2020.

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